Salud

EL MUNDO ACTUAL: ¡UN INMENSO HOSPITAL!

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Aunque el PROMEDIO de la esperanza de vida en el mundo ha aumentado debido a las mejoradas condiciones higiénicas, antaño desastrosas, y la crecida habilidad de la profesión médica de prolongar artificialmente la vida… ¡la CALIDAD de la vida humana ha recibido un durísimo golpe! ¡Cuántas personas no se arrastran por la vida con dolores de cabeza, en la espalda, en las articulaciones o en el abdomen; además de sufrir de presión alta y colesterol elevado, gastritis, úlceras y colon irritable, jaquecas, fatiga crónica y pérdida gradual de energía! ¡Y cuántas otras no padecen de hipotiroidismo, amigdalitis y artritis, de obesidad, hipoglucemia y diabetes, de artrosis, infartos de corazón y derrames cerebrales, del mal de Alzheimer o de Parkinson, de ansiedad, depresión y cambios frecuentes de humor! Por todas partes, además, abundan las personas, incluso niños, que padecen de CÁNCER. Al punto que este mal, antaño casi desconocido entre infantes, se ha convertido, según la OMS, en la causa número uno de mortalidad infantil. Cada año mueren en efecto de cáncer de la sangre (leucemia), cientos de miles de bebés y de niños, la mayor parte menores de tres o cuatro años.        

Mientras que también entre los adultos, según la OMS, los tumores cancerosos han desplazado a las cardiopatías como causa primaria de defunción en el mundo. Millones de seres humanos integran así un gigantesco grupo de personas que se ilusionan con recuperar su salud ingiriendo cualquier cantidad de fármacos y sometiéndose a las más variadas terapias y cirugías. Quedan de este modo, a lo largo y ancho de su entera existencia, en una dependencia total de médicos, especialistas y cirujanos.Los cuales monitorean los resultados, reajustan dosis, cambian prescripciones o prescriben operaciones, en su intento de dar con la clave de una curación, que se encuentra cada vez más hipotecada en este círculo vicioso, del cual es difícil y a menudo, hasta arriesgado salir; con el trágico resultado de que sus males avanzan, pasan de un estado agudo a crónico, alcanzan niveles siempre más difíciles de revertir y acaban prematuramente con su existencia.

Fuente: Antoine Lootens Impens

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